Especialistas en Síndrome de Tourette en Madrid

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Si estás aquí, probablemente ya hayas hecho un recorrido largo: búsquedas en internet, varias visitas a profesionales y, sobre todo, muchas preguntas sin respuesta. El Síndrome de Tourette sigue siendo un trastorno poco conocido, incluso entre profesionales de la salud, y eso hace que encontrar ayuda real lleve más tiempo del que debería.

En Astrane llevamos más de 15 años trabajando con personas con Tourette y con sus familias. También llevamos más de 12 años colaborando con AMPASTTA, la Asociación Madrileña de Personas con Síndrome de Tourette y Trastornos Asociados, donde coordinamos la terapia de familias.

Es una de nuestras especialidades principales y todos los y las profesionales de la unidad conocen en profundidad las características y complejidad del Síndrome de Tourette.

¿Qué es el Síndrome de Tourette?

El Síndrome de Tourette es un trastorno del neurodesarrollo que se caracteriza por la presencia de tics motores y fónicos o vocales.

Los tics son la señal más reconocible, pero es muy frecuente que aparezcan otros trastornos asociados como: el TDAH, el TOC, la ansiedad, las alteraciones en el estado de ánimo, los trastornos de conducta o las dificultades de procesamiento sensorial, que a menudo tienen más impacto en el día a día que los propios tics.

Si quieres entender bien qué es el Tourette, cómo evoluciona y qué factores influyen en su desarrollo, te invitamos a visitar Punto Tourette, una web que creamos específicamente para que las personas afectadas y sus familias tengan acceso a información veraz, actualizada y explicada de forma sencilla, sin tecnicismos.

Cómo trabajamos en la Unidad de Tourette

Nuestro enfoque

En Astrane entendemos el Tourette desde una perspectiva psicosocial. Esto significa que no nos quedamos en los síntomas: tenemos en cuenta el contexto de cada persona, cómo el trastorno afecta a su vida cotidiana, a sus relaciones, a su entorno familiar y educativo o laboral, y qué papel juega todo eso en su bienestar. La intervención no puede separarse de la vida real en la que ocurre.

Nuestro enfoque terapéutico es integrador, aunque priorizamos el modelo cognitivo-conductual, que es el que mayor evidencia científica ha demostrado en el tratamiento del Síndrome de Tourette y sus trastornos asociados. Esto significa que adaptamos las herramientas terapéuticas a cada persona, pero siempre desde una base sólida.

Para la intervención específica sobre los tics, utilizamos tres técnicas con respaldo clínico contrastado: Inversión de hábito (Habit Reversal Training) Consiste en aprender a identificar la sensación que precede al tic (la llamada «urge» o necesidad) y sustituirlo por un movimiento o gesto alternativo incompatible con él. Es una de las técnicas más estudiadas y efectivas para la reducción de tics. CBIT (Comprehensive Behavioral Intervention for Tics) Es un programa estructurado que combina la inversión de hábito con el trabajo sobre los contextos y situaciones que agravan los tics y técnicas de relajación. Exposición y Prevención de Respuesta (EPR) Se utiliza especialmente cuando los tics están muy ligados a la ansiedad o a componentes obsesivo-compulsivos. Consiste en aprender a tolerar la sensación de necesidad sin ejecutar el tic, reduciendo progresivamente el malestar asociado. IMPORTANTE: queremos aclarar que ninguna técnica está orientada a eliminar los tics, sino que buscan reducir su impacto y limitación en la vida diaria de las personas. También se debe tener en cuenta que son técnicas que requieren de mucha práctica y constancia por parte de l@s pacientes y de las familias, para resultar efectivas.

Terapia psicológica para niños, niñas y adolescentes

El proceso empieza con una entrevista con la familia. Antes de conocer al chico o a la chica, necesitamos entender su historia clínica, cómo está viviendo el Tourette en casa, en el colegio y con sus amigos/as, y qué es lo que más os preocupa ahora mismo.

A partir de ahí, empiezan las sesiones de terapia. Dependiendo de las características y situación de cada chico/a y de cada familia, se podrán plantear sesiones individuales solo con él o ella, conjuntas o intercaladas.

¿Tienes dudas sobre cómo podemos ayudar a tu hijo o hija?

Cuando el diagnóstico llega, es muy habitual que la preocupación se centre en el chico o la chica. Tiene sentido: es quien tiene el Tourette. Pero el Tourette ocurre dentro de una familia, con unas características, unas rutinas y unas dinámicas particulares que también se ven influidas por dicho síndrome. Pedirles a chicos y chicas de entre 6 y 13 años que afronten sol@s los tics, la ansiedad, la impulsividad, los pensamientos intrusivos y el estigma social es pedirles demasiado. Necesitan adultos cerca que entiendan lo que les pasa y que sepan cómo acompañarles. Vuestra comprensión es una de las herramientas más potentes que tiene vuestro hijo o hija para aprender a manejar y convivir con el Tourette.
El Síndrome de Tourette y los trastornos asociados pueden repercutir significativamente en el desarrollo académico y socioemocional de los chicos y chicas. Desde Astrane, apostamos por una intervención integral que involucre a los/las profesionales, la familia y la escuela. Trabajamos directamente con los centros educativos: explicamos al profesorado qué es el Tourette, cuál es la situación concreta de su alumno o alumna y qué pueden hacer para ayudarle. Para nosotras, esta coordinación no es algo que hagamos si queda tiempo: es parte del proceso terapéutico.
El Tourette suele requerir la intervención de varios especialistas al mismo tiempo: neurólogos, psiquiatras, pediatras. Nos coordinamos con ellos para que la intervención tenga una línea coherente y no os toque a vosotros hacer de intermediarios entre todos.

Terapia psicológica para adultos con Síndrome de Tourette

El proceso comienza con una entrevista inicial en la que conocemos la historia clínica, el motivo de consulta y el contexto personal, familiar, laboral y social de la persona. En la siguiente sesión, establecemos los objetivos terapéuticos de forma conjunta: lo que se trabaja en terapia lo decidimos entre psicólogo o psicóloga y paciente, no de forma unilateral.

Si la persona lo desea, también ofrecemos apoyo y asesoramiento al entorno familiar (pareja, padres, hermanos) y nos coordinamos con otros/as profesionales sanitarios que estén interviniendo al mismo tiempo.

¿Quieres saber si la terapia puede ayudarte en tu caso concreto?

Otros servicios especializados en Tourette

Más allá de la terapia individual y familiar, ofrecemos:

Asesoramiento puntual

Para padres, madres, parejas o familiares de personas con Tourette que necesitan orientación en un momento concreto.

Elaboración de informes especializados

Para la obtención del Certificado de Discapacidad, del grado de Dependencia o de otras prestaciones.

Asesoramiento puntual

En centros educativos, sanitarios o para otros profesionales que trabajan con personas con Tourette.

Orientación sobre recursos especializados

Asociaciones de pacientes y familias, neurólogos y psiquiatras de referencia, recursos asistenciales y ayudas disponibles.

Supervisión a otros/as profesionales

Psicólogos/as, terapeutas ocupacionales, educadores sociales, etc.

Talleres de habilidades sociales

Para jóvenes con Tourette en los que se abordan, de forma práctica, las habilidades para relacionarse: comunicación, gestión de conflictos, toma de decisiones, autoestima, etc.

Actividades de ocio

Para chicas y chicos con Tourette y sus familias. El objetivo es que puedan relacionarse en un contexto distinto al terapéutico, con naturalidad y sin presiones.

Tarifas

¿Quieres pedir cita o tienes alguna pregunta sobre tarifas?

Primera consulta o asesoramiento puntual

30 € / 45 min

Sesión de psicología infantil y juvenil

65 € / 45 min

Sesión de psicología adultos

65 € / 60 min

Supervisión profesional

75 € / 60 min

El equipo de la Unidad Tourette

Mariangela Pizzuto

Socia fundadora

Psicóloga Sanitaria y Neuropsicóloga.
Nº de colegiada: M-33045

Estoy formada en terapia cognitivo-conductual, aunque mi enfoque es integrador. Me especializo en la intervención en tics y Síndrome de Tourette, con técnicas como el CBIT y la Terapia de Inversión de Hábitos, y realizo evaluaciones neuropsicológicas e intervención con población infantil, adolescente y adulta con TDAH, TOC, TEA, ansiedad o depresión, entre otros. Por encima de todo, me importa crear un espacio de confianza en el que cada persona se sienta escuchada y podamos mejorar juntas su bienestar.

Beatriz Santillana

Psicóloga Sanitaria y Neuropsicóloga
Nº de colegiada: M-38146

Acompaño a personas de todas las edades, desde la infancia hasta las personas mayores. Me especializo en terapia cognitivo-conductual, psicogerontología y neuropsicología, una combinación que me permite atender el bienestar de forma integral, cuidando tanto la parte emocional como las capacidades cognitivas. Me gusta trabajar desde la cercanía y adaptar cada proceso a la persona que tengo delante, sea cual sea su momento vital.

Guillermo Báguena

Psicólogo sanitario
Nº de colegiada: M-38689

Atiendo a niños, adolescentes y adultos desde un enfoque cercano e integrador, ajustando la intervención al momento vital y a las características de cada caso. Cuento con formación y experiencia en regulación emocional, trastornos de ansiedad, Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC), TDAH y Síndrome de Tourette. Para mí es fundamental que cada persona se sienta comprendida y acompañada a lo largo de todo el proceso.

Joaquín Jiménez

Psicólogo sanitario
Nº de colegiada: M-34789

Durante los últimos 7 años me he dedicado de forma casi exclusiva a la atención de personas con Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC), lo que me ha dado amplia experiencia en su manejo y en dificultades asociadas como la ansiedad, el estado de ánimo o el Tourette. Trabajo desde la terapia cognitivo-conductual, con especial peso de la Exposición con Prevención de Respuesta, e incorporo la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), muy útil en dolor crónico y enfermedades de larga duración.

Preguntas frecuentes

Debemos entender que, cuando aparece el Tourette, el chico o chica se enfrenta a una situación de incomprensión absoluta. Su cuerpo se mueve de repente y no sabe porqué, tiene sensaciones corporales que no puede controlar, encima los tics cambian de un día para otro, aumentando su sentimiento de incomprensión. Probablemente, también se preocupe sobre si esto se le pasará algún día y por lo que vayan a pensar los demás de él o de ella. Por esto, sí recomendamos que, tras al inicio de los síntomas o tras recibir el diagnóstico, asista a terapia psicológica para que un/a profesional le explique con calma, y con el lenguaje adaptado a su edad, qué es lo que le está pasando y por qué. Y para que tenga un espacio donde poner en palabras todo lo que siente, sin tener que proteger a nadie de ello. En el caso de l@s adolescentes o de los adultos, no siempre. Hay personas que viven con el Tourette sin que les genere un impacto significativo en su día a día y que sólo la precisen cuando aumenta la sintomatología o hay algún cambio o etapa significativa en su vida y necesitan el apoyo y acompañamiento de un/a profesional.vv
La razón principal es que la persona se sienta realmente comprendida. El Tourette es un trastorno complejo, con una combinación de síntomas muy variada que, si el psicólogo o la psicóloga no conoce bien, puede confundir con otra cosa, asociar a causas equivocadas o no valorar con la importancia que merece. El Tourette no son solo tics, y abordarlo como si lo fuera da resultados muy limitados. Tener Tourette y tener Tourette con TDAH no es lo mismo. Tener TOC y tener TOC dentro de un cuadro de Tourette tampoco. No hay dos personas con Tourette iguales y eso cambia cómo se evalúa y cómo se interviene. Un o una profesional bien intencionado/a, pero sin formación ni experiencia clínica puede no dar con lo que realmente necesita la persona.
Depende del caso, pero con frecuencia sí. No necesariamente porque los padres o la pareja tengan un problema propio que resolver, sino porque el Tourette impacta en la dinámica familiar de formas muy concretas: genera dudas sobre qué es el trastorno y qué no, puede ser difícil mantener la calma en ciertos momentos, afecta a la relación de pareja, entre hermanos y a cómo se gestionan las situaciones con el resto de la familia o en el colegio. Entender bien todo esto y tener herramientas para manejarlo hace que el proceso vaya mejor para todos y, especialmente, para la persona con Síndrome de Tourette.
Empieza con una entrevista inicial (con la familia en el caso de menores, con el propio adulto en el caso contrario) en la que recogemos toda la información relevante sobre la historia clínica y la situación psicosocial previa y actual de la persona. Las primeras sesiones tienen un componente importante de psicoeducación: explicamos en profundidad qué es el Tourette, cómo funciona, qué tratamientos existen y cómo afecta a las distintas áreas de la vida. A partir de ahí, establecemos los objetivos de la terapia de forma conjunta. Los objetivos de la terapia en personas con Tourette no tienen porqué ser los tics, dado que hay a muchas personas que los tics no le molestan, pero se encuentran limitad@s por la sintomatología asociada: compulsiones y obsesiones, cambios en el estado de ánimo, ansiedad, impulsividad…
Depende de la persona, de la intensidad y severidad de la sintomatología, de la situación personal y de los objetivos que nos marquemos. A modo orientativo, la intervención específica para los tics tiene una duración de entre 8 y 12 semanas, pero el trabajo sobre la sintomatología asociada (ansiedad, impulsividad, obsesiones, trastorno de conducta, alteraciones en el estado de ánimo…) suele requerir más tiempo. Hay muchas personas con Tourette que necesitan un proceso terapéutico de varios años.
En general, sí. La terapia online para personas con Tourette es eficaz y muchas veces más accesible, especialmente para quienes viven fuera de Madrid. No obstante, hay que tener en cuenta algunos factores: con niños y niñas pequeños, el formato online requiere mayor presencia y apoyo de los padres, y en algunos casos, según la sintomatología, puede ser más adecuado el formato presencial. Si tienes dudas, cuéntanos tu situación y te orientamos sin compromiso.