Psicología para adolescentes

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La adolescencia es una etapa de cambios grandes en poco tiempo: el cuerpo, la identidad, las relaciones, las expectativas propias y ajenas. Todo eso junto puede generar un malestar real que no siempre es fácil de identificar ni de poner en palabras, ni para ellos o ellas ni para las personas que tienen cerca.

Algunas señales que pueden indicar que sería útil consultar:

  • Estado de ánimo bajo, irritabilidad o apatía que se mantienen en el tiempo.
  • Aislamiento social o dificultades importantes para relacionarse.
  • Mucha presión con el rendimiento académico o miedo al fracaso.
  • Baja autoestima, inseguridad intensa o imagen muy negativa de sí mismo o misma.
  • Ansiedad, preocupación excesiva o ataques de pánico.
  • Conductas de riesgo o señales de autolesión.
  • Problemas de sueño o alimentación.
  • Conflictos familiares que se han vuelto muy frecuentes o muy intensos.

Las redes sociales y el malestar emocional

Queremos dedicarle un apartado propio, no porque las redes sociales sean la causa de todos los problemas, sino porque han cambiado de forma muy concreta el entorno en el que crecen los adolescentes de hoy, y esto está teniendo consecuencias reales en su salud mental

La exposición constante a cuerpos, vidas y logros que no reflejan la realidad, la presión por encajar y por proyectar una imagen determinada, el miedo a quedarse fuera, la necesidad de validación a través de los likes, la comparación permanente... todo eso tiene un impacto directo en cómo se ven a sí mismos/as y en cómo gestionan lo que sienten. A veces ese impacto es claramente visible, pero otras veces se manifiesta de formas más difusas: irritabilidad, dificultades para concentrarse, sensación de vacío o problemas de sueño.

Otro de los problemas es que tenemos tan integradas y normalizadas las redes sociales en nuestra vida diaria, que muchas veces cuesta darse cuenta de que son las causantes de dicho malestar.

Entrevista con la familia

El proceso empieza con una entrevista solo con la familia, para conocer la historia del chico o la chica, el motivo de consulta y cómo está siendo su situación en casa, en el instituto y con sus amistades. Esta información nos permite saber cómo plantear la siguiente sesión con el o la adolescente.

Sesiones periódicas individuales

La siguiente sesión ya es individual, para que puedan hablar con libertad. Y a partir de aquí, si el chico o la chica decide que quiere iniciar la terapia, concretamos los objetivos, el formato (presencial, online o híbrido) y la frecuencia de las sesiones.

Selcección del o la terapeuta

Si es posible, animamos a que el adolescente participe en la elección del o la terapeuta. Cuando siente que su opinión se tiene en cuenta, se muestran más receptivos/as con el tratamiento.

Tarifas

Si tienes dudas sobre qué tipo de consulta necesitas, escríbenos y te orientamos antes de pedir cita.

Primera consulta o asesoramiento puntual

30 € / 45 min

Sesión de psicología adolescentes

65 € / 45 min

Valoración psicológica

S olicita presupuesto personalizado

El equipo de Psicología adolescente

Mariangela Pizzuto

Socia fundadora

Psicóloga Sanitaria y Neuropsicóloga.
Nº de colegiada: M-33045

Estoy formada en terapia cognitivo-conductual, aunque mi enfoque es integrador. Me especializo en la intervención en tics y Síndrome de Tourette, con técnicas como el CBIT y la Terapia de Inversión de Hábitos, y realizo evaluaciones neuropsicológicas e intervención con población infantil, adolescente y adulta con TDAH, TOC, TEA, ansiedad o depresión, entre otros. Por encima de todo, me importa crear un espacio de confianza en el que cada persona se sienta escuchada y podamos mejorar juntas su bienestar.

Beatriz Santillana

Psicóloga Sanitaria y Neuropsicóloga
Nº de colegiada: M-38146

Acompaño a personas de todas las edades, desde la infancia hasta las personas mayores. Me especializo en terapia cognitivo-conductual, psicogerontología y neuropsicología, una combinación que me permite atender el bienestar de forma integral, cuidando tanto la parte emocional como las capacidades cognitivas. Me gusta trabajar desde la cercanía y adaptar cada proceso a la persona que tengo delante, sea cual sea su momento vital.

Guillermo Báguena

Psicólogo sanitario
Nº de colegiada: M-38689

Atiendo a niños, adolescentes y adultos desde un enfoque cercano e integrador, ajustando la intervención al momento vital y a las características de cada caso. Cuento con formación y experiencia en regulación emocional, trastornos de ansiedad, Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC), TDAH y Síndrome de Tourette. Para mí es fundamental que cada persona se sienta comprendida y acompañada a lo largo de todo el proceso.

Joaquín Jiménez

Psicólogo sanitario
Nº de colegiada: M-34789

Durante los últimos 7 años me he dedicado de forma casi exclusiva a la atención de personas con Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC), lo que me ha dado amplia experiencia en su manejo y en dificultades asociadas como la ansiedad, el estado de ánimo o el Tourette. Trabajo desde la terapia cognitivo-conductual, con especial peso de la Exposición con Prevención de Respuesta, e incorporo la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), muy útil en dolor crónico y enfermedades de larga duración.

¿No tienes claro si tu hijo o hija necesita terapia?

La adolescencia trae altibajos que forman parte del proceso de crecer, y no siempre es fácil distinguir lo que es normal de lo que merece atención. Si algo te preocupa, cuéntanoslo. Te orientamos sin compromiso y, si hace falta, vemos juntos cuál es el mejor paso a dar.

Preguntas frecuentes

Es muy habitual en la adolescencia, y forzar rara vez funciona. Una cosa que ayuda mucho es plantear la primera sesión simplemente como una toma de contacto: puede venir él o ella a conocer al psicólogo o a la psicóloga, sin ningún compromiso de iniciar una terapia después. Esto hace que los y las adolescentes se sientan parte del proceso desde el principio, que perciban que su familia prioriza que estén a gusto con la persona y que su opinión cuenta. Y precisamente por eso, suele reducir buena parte del rechazo o las resistencias iniciales.
La confidencialidad es clave para que un adolescente confíe en su terapeuta. Eso significa que lo que se habla en sesión es confidencial, salvo que exista una situación de riesgo, en cuyo caso siempre se informa a la familia. Esto no os deja fuera: mantenemos un contacto regular para orientaros y compartir cómo avanza el proceso, pero respetando el espacio de intimidad que el adolescente necesita.
No suelen ser la única causa, pero sí un factor que influye más de lo que parece. La comparación constante, la presión por encajar o la búsqueda de validación tienen un impacto real en la autoestima y el estado de ánimo. En terapia trabajamos también esa relación con las redes, no desde la prohibición, sino ayudando a entender y gestionar su efecto.
Depende del motivo de consulta y de la situación de cada adolescente. Trabajamos con objetivos definidos de forma conjunta y revisamos periódicamente cómo va todo. Algunos procesos son breves y otros se alargan más, especialmente cuando hay cuestiones que llevan tiempo gestándose.